Referencias | Emilio Guiñazú

Orbitas… 

Elipses que se entrecruzan y reticulan un espacio virtual conforman una danza de estancos que, en un colorido sin sombras, se transforman en superficies planas al perder su concavidad o convexidad, según la visión del escorzo.

Esta planimetría de los estancos rompe la sensación de giro, produciendo un mosaico de formas y colores suspendidos en equilibrio oculto. Equilibrio cósmico de una geometría espacial que, llevada al plano, logra la sensación de ingravidez que paraliza el tiempo en un presente eterno y armonioso.

El vuelo imaginativo del espectador se sentirá estimulado a interpretar estas composiciones en una relación surrealista de infinitas posibilidades.

Las emociones que despiertan muchas de estas pinturas, cuyo cromatismo juega desde la gama media de los colores agrisados, hasta los vibrantemente cálidos es, sin dudas, de  paz interior.

Un nuevo aporte vemos en este período de la pintura de Ercoli: los segmentos lineales, especie de nexos entre los planos. De la prolongación imaginaria de los mismos, surgen sectores de elipses.

Su juego se rige por sensaciones visuales distintas a las de los estancos planimétricos, ya que éstos quedan perpendiculares a la visión del espectador, en tanto que aquellas juegan escorzos en profundidad.

Hablar de la pintura de Ercoli es radiografiar la personalidad del pintor.

Quienes tenemos el privilegio de ser sus amigos, sabemos de su geometría interior, de su armonía espiritual, de la delicadeza de sus sentimientos; presentimos al arquitecto de cosmos fantásticos que desborda su alma de creador.

 

Emilio Guiñazú – Galerista, Restaurador